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“Nunca perdí una hora de mi vida en aquello que no me cupiera en el corazón.” - A. Machado -

martes, 2 de diciembre de 2014

Imaginación: "Atlantis, El Templo de Atlantia" "Decirte que te quiero" "Me gustaría decirte" "El pozo sin fondo"


Nunca dejes que los comentarios de otras personas te frenen, se creativo, ten imaginación, comparte tu mundo interior.

               -"El que tiene imaginación... 
con qué facilidad saca de la nada un mundo."             


Desde que era pequeñita me ha gustado encerrarme en mi mundo, es mágico y, siempre, mi refugio. Pero nunca he podido mostrarlo, hasta que aprendí, y tuve el valor para hacerlo... Quién se imaginaba que aprendería antes a expresarme en lienzos, papel, etc. que, simplemente, hablando. 
Todos, podemos mostrar no solo lo que sentimos, también mostramos la razón de esos sentimientos; para mí, es una necesidad. Ya sea escribiendo, pintando, haciendo fotos, construyendo... Necesitamos expresarnos.


Este cuadro, lo pinté, especialmente, para mi abuela. Quise regalarle un pedacito de mi mundo... Se lo regalé justo antes de que se fuera. Ella me dijo que le daba paz, que lo visitaría... Es suyo, y juro que, a veces, siento que está ahí.


"Atlantis, El Templo de Atlantia"






Lo reconozco, soy una romántica y, como no lo puedo decir, lo escribo:


 "Decirte que te quiero..."

Tu sonrisa me ilumina,
Tus ojos me embelesan y, 
Tu sola presencia
Hace que mi corazón lata
Cual caballo desbocado.

Solo pienso sí, 
Cuando te tenga delante, 
seré capaz de no salir corriendo
Y decirte que te quiero.



"Me gustaría decirte"

Sí pudiera tenerte cerca,
hablarte sin echar a correr,
verías que no pasa nada, 
sólo que te amo.

 Pero mi vergüenza, no me deja, 
mi miedo me retiene, no puedo decirlo...
 Me arde por dentro. 

Llegan las dudas, las inseguridades, 
y aumenta la distancia.

El tiempo pasa, 
las oportunidades se pierden,
ya no regresaran.

Mi pena, haberte querido.
Mi desgracia, haberte perdido.



Esto, no sé ni cómo referirme a ello... Lo escribí al ver la luz en mi oscuridad.


"El pozo sin fondo"

Cada vez siento más que estoy cayendo en un pozo sin fondo, las cuerdas que me tiran para sacarme son muy cortas o resbaladizas, no logro aferrarme a ninguna de ellas por más que lo intento. Y siento como voy cayendo y cayendo, escuchando los gritos y los corazones de la gente que me quiere, que me está ayudando, que está angustiada porque no me encuentran al final de la cuerda que arrogaron al pozo, porque buscan y buscan cosas para sacarme de él, pero no las encuentran. Y siento como caigo, sin remedio, sin esperanza, buscando algo en la oscuridad del pozo que me sirva para salir, pero no hay nada. Y caigo...
 
Noto como se me escapa la vida, como nadie ni nada puede sacarme del pozo. Y cuando ya he dado todo de mí, cuando la gente, como yo, piensan que no se puede hacer nada, siento tu voz cálida en mi oído, tu mano firme y suave agarrando la mía, y escucho con atención tus palabras de aliento, por un momento pienso que como es posible que estés a mi lado, y tú me contestas que nunca has dejado de estarlo. Las fuerzas se reúnen dentro de mí, y con tu ayuda, con tu empujón, logro agarrar la última cuerda que quedaba, la unión de todas las anteriores en una, las esperanzas de todos juntas en ella.


 
Porque gracias a ti y a todas las personas que nunca cesaron su empeño en sacarme del pozo, por ese sentimiento implacable, estoy aquí.


Nunca habrá palabras que describan lo que habéis hecho por mí, y tan poco para deciros lo agradecida que siempre estaré. De momento lo único que puedo decir es gracias, mil gracias a todos 
y a ti, abuela.


martes, 4 de noviembre de 2014

Soñadores y realistas

Está bien eso de soñar, dejarse llevar por la imaginación, escapar de la rutina, aunque estar siempre en las nubes... puede volverse algo peligroso.
Ser plenamente consciente de la existencia, centrarse sólo en lo que tienes delante, sin descanso ni tregua, impávido ante el tiempo, inmóvil... no es muy recomendable.


Siempre es mejor un equilibrio: 
Vivir en la realidad, sí, pero ser capaces de dejarla de lado, preocupaciones, trabajo, miedos, personas, etc. Como mínimo un instante, desconectar. 
Dar rienda suelta a la mente, vale, pero recordando que tenemos los pies en el suelo.

Saber que moramos este mundo, pero que, de vez en cuando, podemos evadirnos viajando a otros, sin tan si quiera movernos. 

Es el perfecto equilibrio.



"Los soñadores necesitan a los realistas, 
para impedirles volar cerca del sol,
y los realistas necesitan a los soñadores, 
para hacerles volar."


sábado, 1 de noviembre de 2014

Los sueños, ¿sueños son?

Soy de las personas que creen que los sueños son mensajes de nuestro subconsciente, y de hecho, varias veces he comprobado que así es.


Esta noche de difuntos, he tenido un sueño muy raro y angustioso:

Me estaba peinando, pero me podía ver toda la cabeza, como cuando peinas a alguien. Cuando percibí que había una zona de mi cabeza que tenía menos cantidad de pelo de lo normal. Con la mano, aparté el cabello para ver el cuero cabelludo, me encontré con gusanos, parecidos a las procesionarias de los pinos. Aparentemente no se movían, pero me habían hecho agujeros pequeños en la sesera. Sentí que tenía otra costra, en otra zona diferente, fui a mirar y había más gusanos, muchos... Inspeccioné toda mi cabeza, encontré más zonas despobladas con gusanos, aparentemente inmóviles, y más heridas en la base del pelo. En uno de los nidos, encontré un más grande y gordo, como la reina de las colmenas. Este rey sí se movía... ¡Me estaba comiendo el cráneo!

Me puse a limpiarme la cabeza con agua caliente y numerosos productos químicos, desesperada. Cuando termine, vi todos los gusanos en el suelo, muertos, y al gordito retorciéndose de dolor, exhalando su último aliento. Volví a mirar mi sien, estaba llena de costras y tenía muy poco cabello... Calva y llena de heridas, seguía siendo angustioso, pero lo era un poco menos que al principio.